Babel, revista de arte y crítica

Por: Lorena Fuentes.

babel

La edición de Babel, revista de arte y crítica, transcurría en Chile entre 1939 y 1951, gracias al esfuerzo de Enrique Espinoza, seudónimo literario con el cual escribía Samuel Glusberg, quien fue siempre su director. Este valioso empeño cultural había nacido en Buenos Aires, y fue ahí donde vivió su primera época, entre 1921 y 1928. Luego Espinoza trasladó su morada a nuestro país, y a este lado de los Andes Babel se mantiene viva durante más de una década, enriqueciendo nuestra cultura local con sesenta números. Durante este segundo periodo, se organizó en torno a la faena de edición de la pequeña revista un conjunto de hombres de reconocida sensibilidad crítica. A la labor de su infatigable director se sumó la de José Santos González Vera, Manuel Rojas, Luis Franco, Ernesto Montenegro, Mauricio Amster y Lain Diez. Para mantener íntegra la publicación, siempre independiente, sin ayuda oficial ni mecenazgo alguno, se requirió del esfuerzo literario y material de todo el grupo. Como ellos mismos nos cuentan, había que «escribir, traducir, buscar suscripciones y avisos, corregir las pruebas, hacer los sobres para el despacho de la revista, atender la correspondencia, etcétera», todo sin «otra paga que la satisfacción del deber cumplido».

 

La faena del «grupo babélico», y las páginas mismas de Babel, contribuyeron no sólo a incentivar la actividad creativa de nuestros escritores nacionales, anticipando por ejemplo relatos de lo que sería Cuando era muchacho, de González Vera, o extractos excluidos por Manuel Rojas en la publicación final de Hijo de ladrón, sino que ofrecieron también un espacio de reunión para diversos intelectuales de su tiempo, venidos de diferentes latitudes. La existencia de una cuidadosa dirección —esa guía capaz de conferirle identidad a una publicación periódica, posibilidad que encuentra la prensa independiente, y virtud en la que, creemos, se contiene una de las riquezas de una iniciativa editorial de esta naturaleza, así como la paga al esfuerzo que exige—, permitió que el espacio ofrecido por Babel fuera siendo ocupado por intelectuales pertenecientes o identificados con los intereses y reivindicaciones de las clases populares, y contribuyera así a ir instalando una mirada crítica de la sociedad establecida y de los elementos conservadores existentes en la cultura popular. Además de constituir una voz contrahegemónica, Babel va dando forma a una propuesta estética contrapuesta a los cánones de belleza instalados por la cultura oficial. La literatura que reúne, manteniendo siempre una incuestionable calidad artística, propone, como elementos de goce estético, espacios propios de las clases trabajadoras y los barrios populares, contribuyendo así a la instalación de una estética popular que rompe con la cultura dominante. Así, en un diálogo permanente con las circunstancias concretas, sensible a los problemas sociales y existenciales de su tiempo, en Babel se va organizando un núcleo de pensamiento crítico que conserva aún enorme actualidad.

 

A pesar de las numerosas virtudes que se le pueden reconocer a Babel, y en contraste también con la calidad de sus escritos y la estatura de sus colaboradores, ha permanecido ella en agudo desconocimiento, incluso en ambientes académicos y universitarios. Desconocimiento al que, por cierto, ha contribuido la ausencia de sus ejemplares, inexistentes casi en las librerías y presentes hoy sólo en escazas bibliotecas.  Especialmente motivados por esta constatación, un grupo de cuatro estudiantes y académicos, —integrado por Pierina Ferretti, Lorena Fuentes, Patricio Gutiérrez y Jaime Massardo—, vinculados todos a la carrera de Sociología y al Instituto de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad de Valparaíso, con el financiamiento del Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura 2008, del  Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, hemos realizado una investigación sobre Babel. El resultado de ésta fue la edición de tres volúmenes con textos escogidos de la revista, publicados por la editorial Lom. En cada uno de estos volúmenes, buscamos internarnos en algún aspecto de la fisonomía de Babel  e indagar en  las características del pensamiento crítico que este espacio cultural organiza. El primero de ellos, «Los tiempos de la revista Babel», persigue mostrar la íntima conexión entre las circunstancias de la vida popular, la creación literaria y las particulares estructuras narrativas que construye Babel, descubriendo cómo la revista fue formando una estética propia de la «sociabilidad» del pueblo chileno. El segundo, «El imaginario literario de la revista Babel», va examinando las intuiciones, percepciones y representaciones sobre el arte escrito alojadas a lo largo y ancho de sus sesenta números, y revelando así la presencia de un imaginario literario que otorga una particular unidad a la poética y narrativa contenida en la revista. Finalmente, el tercero, «Heterodoxia, praxis, y marxismo creador en la revista Babel», busca indagar en una de las características de su discurso político, mostrando la centralidad que en ella asume la noción de praxis y el papel de un marxismo crítico en cada uno de sus artículos. En vista a estos objetivos, hemos redactado un estudio que introduce al lector a cada volumen y seleccionado cuidadosamente artículos de crítica, cuentos y poemas que encarnan las reflexiones que hemos ido deslizando. Entre los autores publicados en esta reedición, encontramos a Manuel Rojas, González Vera, Euclides Guzmán, Mauricio Amster, Baldomero Lillo, Miguel Hernández, Enrique Espinoza, José Carlos Mariátegui, Rodolfo Mondolfo, Renato Treves, Francis Ichaso, Félix Lisazo, Daniel Schweitzer, François Fejtö y Leopoldo Hurtado.

 

Esperamos sinceramente que el resultado de nuestra investigación pueda entregar una idea fiel de lo que fue Babel, así como de su vivo mensaje.

 

INFORMACIÓN DE LA PUBLICACIÓN:

Recopilación de artículos de la revista Babel, al cuidado de Pierina Ferretti, Lorena Fuentes, Patricio Gutiérrez y Jaime Massardo, Santiago de Chile, Lom Ediciones / Consejo Nacional de la Cultura, 2008, vol i, 119 p: vol ii, 131 p; vol iii, 90 p.

Publicado: Autor

Dejar un comentario