CUANDO LA VOZ YA NO ESTÁ, PERO LA MÚSICA APRENDE A SEGUIR

El regreso de Roxette a Chile sin Marie Fredriksson reabre una pregunta que atraviesa la música actual: ¿qué significa volver a un escenario cuando falta su figura central?

El próximo 21 de abril Roxette volverá a Chile. Y no se trata solo de un concierto más. Es el regreso de una banda que, para algunos, quizá no iba a recuperarse.   

La diferencia es evidente. Ya no está Marie Fredriksson, quien falleció en 2019. Sin embargo, Per Gessle, su histórico compañero, decidió continuar el proyecto junto a una nueva vocalista, la sueca Lena Philipsson, en una gira que ha sido presentada como una celebración del legado del grupo.

Más que un reemplazo, lo que ocurre en escena es una reinterpretación.

EL LEGADO COMO ESPECTÁCULO

El actual show de Roxette no intenta replicar lo que fue, sino sostenerlo. Canciones como It Must Have Been Love o Listen to Your Heart siguen funcionando como punto de encuentro generacional, incluso cuando la voz original ya no está.

La operación es delicada: no borrar la ausencia, pero tampoco convertirla en un vacío. Ahí es donde aparece la idea del legado como una experiencia compartida.

En 2002, Marie Fredriksson sufrió un desmayo en su hogar y, tras realizarse estudios médicos, fue diagnosticada con un tumor cerebral severo. Desde entonces se sometió a un tratamiento agresivo, proceso durante el cual enfrentó la pérdida temporal del habla, la vista y parte de la audición, pero logró avanzar con su recuperación.

Logró recuperarse parcialmente y volver a los escenarios junto a Per Gessle, para ofrecer nuevas giras y grabar música. Sin embargo, en 2016 los médicos le recomendaron retirarse definitivamente.

La artista falleció el 9 de diciembre de 2019 a los 61 años.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *