El equipo detrás del Mercado Urbano Tobalaba (MUT) proyecta un nuevo desarrollo en el barrio financiero de Santiago. Pero más allá de los ajustes arquitectónicos, la apuesta apunta a definir cómo transitamos —y habitamos— la ciudad.
Durante años, la arquitectura pensó los espacios como formas y estructuras. Pero hoy, cada vez con más frecuencia, se diseñan como experiencias.
El caso del MUT es uno de los ejemplos más visibles en Santiago. Desarrollado por Territoria y diseñado por el estudio Guarello Arquitectos, el proyecto no solo organiza el comercio, sino que propone una forma de circulación, permanencia y encuentro.
Ahora el equipo proyecta su llegada al casco histórico de Santiago.
TERRITORIA EN LA BOLSA DE SANTIAGO
Ubicado entre la Alameda, el paseo Ahumada, y las calles Moneda y Bandera, el barrio de la Bolsa de Santiago nació en 1912. Conocido por su arquitectura neoclásica europea y sus líneas diagonales en forma de “Y”, se consolidó de 1917 como el centro financiero del país, acogiendo la Bolsa de Comercio y el Edificio Ariztía.
Al ser uno de los sectores más tradicionales del tejido capitalino urbano, el proyecto de Territoria adquiere un cariz ambicioso. Su desarrollo recae en figuras clave del mundo inmobiliario y arquitectónico local, entre ellos Ignacio Amenábar y Juan Pablo Guarello, quienes han sido parte del desarrollo de MUT, así como de otros proyectos que integran usabilidad y experiencia urbana.
DEL TRÁNSITO A LA PERMANENCIA
Uno de los principales aportes del MUT fue transformar el paso en permanencia.
La estrategia de este proyecto no fue solo conectar puntos de comercio, sino también generar espacios para quedarse a comer, trabajar o encontrarse con otros. Esa misma lógica, trasladada a un barrio como el centro financiero, podría convertir un espacio diseñado para el trabajo en un lugar de experiencias atractivas.
Con recorridos intuitivos, mezcla de usabilidad, integración de servicios y estímulos constantes, la ciudad deja de ser solo una infraestructura y comienza a operar como un sistema que sugiere y organiza el comportamiento de los transeúntes.
El centro de Santiago, que históricamente ha sido un espacio de tránsito, comercio y burocracia, podría migrar hacia un modelo híbrido en su estructura, donde lo financiero convive con lo cultural, lo gastronómico y lo cotidiano.
LA TENDENCIA QUE TRANSFORMA
Más allá del proyecto específico, Territoria apuesta por una tendencia cada vez más consolidada: la transformación de las ciudades en experiencias diseñadas.
“Buscamos crear espacios urbanos que impacten positivamente en la vida de las personas”, declaran en su sitio web. “Escuchamos, sentimos y procesamos toda la información, para transformarla en una propuesta orgánica, donde lo creativo, lo urbano, lo funcional, lo comercial y lo social son partes armónicas del proyecto”.
“Cada variable es atendida para generar una propuesta singular, pensada y creada especialmente para cumplir las necesidades y anhelos de la comunidad”, indican.
El MUT es un caso de éxito, pero también un precedente. Y el traslado de un proyecto similar al casco histórico de Santiago nos invita a reflexionar sobre cómo queremos movernos, quedarnos y vincularnos con las ciudades del futuro.

